Mis abuelos Marita y Eugenio con mis bisabuelos María y Manuel y la familia Martínez Quesada

Eugenealogía

La palabra eugenealogía es un anagrama de mi nombre y mi afición favorita. Además por la raíz eu- (del griego bien) podría ser algo como la buena genealogía. Yo creo que existe una eugenealogía que trata de conocer a los que nos precedieron, saber de donde venimos, y no se queda en la acción de recoger datos como nombres, apellidos y fechas.

La genealogía puede ser descrita de muchas formas. Para mi es la forma de desarrollar mi apetito de buscador.

Hoy empiezo a escribir en este blog con la ilusión de que se convierta en un lugar de encuentro para otros buscadores de nombres y apellidos, fechas y libros viejos, como yo.


10 de noviembre de 2011

Lo que cuenta una foto

Hoy he estado revisando un viejo baúl informático de fotos antiguas. Durante años he ido recolectando fotos de mis familiares. Primero empieza uno por las que están mas cerca, las de casa. Así que voy a la caja de lata donde suelen estar los montones de fotos de toda la vida y sorpresa. Apenas quedan unas cuantas. Y es que mis hermanos y yo hemos cogido la que nos ha apetecido cuando queríamos, para hacer nuestros propios álbumes de fotos. Por supuesto los mayores tienen ventaja en esto, pero también depende del interés que tengas por este tipo de objetos. Mi hermana Pepa tiene una gran colección, y Susi, la segunda también tiene muchas, pero el tercero, Pedro demostró en el pasado poco interés por los recuerdos. Hoy en día, sin embargo, es el que más relación tiene con el arte de la fotografía.


Yo también soy muy fetichista y desde muy pequeño quité fotos del montón para mi regodeo personal. Los que vinieron detrás de mí apenas tuvieron la oportunidad o el interés de quedarse con fotos familiares.


Cuando empecé a recoger fechas y nombres, lugares y anécdotas, allá por el año 1997, también empecé a buscar fotografías como he empezado diciendo. Como en la caja del Cola-Cao no había casi ninguna, las busqué en casa de mis hermanos. Fue fácil. "Pepa déjame tu álbum que te lo voy a ordenar y de paso te lo restauro". Luego empecé a pedir los álbumes de mis tíos y algunos primos. Algunos familiares han sido reacios a prestarme esos preciados libros de recuerdos. No es extraño. Muchas de imágenes son irrecuperables. O por lo menos lo eran, en la vida analógica. Pero ya estábamos entrando en el mundo digital y yo me aproveche de sus ventajas. En esos años aprendí a manejar un escáner Genius® que Piluca me había regalado. Así me hice con una gran colección de fotografías antiguas y más modernas, conocidas y desconocidas para la mayoría de nosotros. Las he ido guardando en distintos soportes digitales y casi nunca en papel. Desde hace un par de años las tengo metidas en un disco duro externo iomega® de 1 Terabyte de capacidad, y ese es el baúl informático en donde esta noche he mirado.


Como siempre me han llamado la atención muchas imágenes, pero en particular dos fotos de la misma época., 1961 en Elche.


El año es fácil adivinarlo, y no porque lo tenga impreso sobre la foto si no por quién aparece en ellas.


La primera es una foto de mi madre con una niña de la mano y un bebe en sus brazos. Junto a ella está su hermana Marianita que a su vez coge de la mano a dos niños pequeños.


Reconozco perfectamente a las dos adultas de entre 25 y 30 años. Y además también reconozco a los niños. De la mano de mi madre está mi hermana Pepa, la mayor, que debía tener unos dos añitos. En brazos mi madre tiene a una niña que tiene que ser mi segunda hermana con menos de un año.Por la ropa que llevan debe ser verano, y Susi nació en febrero luego sitúo la foto en el verano de 1961. Los otros dos niños por deducción son mis primos José María y Eugenio, hijos de Marianita. Las dos mujeres se encuentran en la calle, con ropa de estar por casa. Junto a esta foto hay otra del mismo sitio donde se ve a dos ancianos hombre y mujer con los mismos niños que la foto anterior. La mujer lleva en brazos al bebé y el hombre sujeta a uno de los chicos del hombro. Esta pareja son mis abuelos Marita y Eugenio, padres de mi madre. Yo no los conocí porque murieron, él poco antes de nacer yo y ella a los cuatro meses de mi nacimiento.
Lo más llamativo de esta foto, para mí es notar lo viejo que parece mi abuelo materno. Aparenta ochenta años o más.
Con los recursos genealógicos  casi ilimitados que poseo no me quedé con esa duda.
Así que abrí mi programa de genealogía PAF y seleccioné la base de datos llamada "Eugenio Coll del Rey". En ella, rápidamente localizo a estas dos personas y compruebo con estupor que mi abuelo Eugenio del Rey Sáez nació en octubre de 1898, luego en el verano de 1961 tenía 62 años. Pronto cumpliría los 63. Está muy envejecido. Calvo, encorvado y delgado, cuando solía ser un hombre mas bien grueso. Mi abuela no tiene tan mal aspecto como su marido, pero el moño y vestida de negro le hacen parecer también mayor de sus 62 años. Eugenio murió en Noviembre de 1962 y Marita en Noviembre de 1963.


Hay que ver como dos simples fotografías, han despertado mi interés de tal modo que he implicado a mi esposa y a mis hijas en comentarios sobre cómo cambia el aspecto de las personas de épocas pasadas a la vida actual. Descubrimos que ambas fotos están hechas en el mismo sitio, el mismo día y casi a la misma hora, a juzgar por las ropas de todos los que aparecen y la longitud y posición de las sombras sobre la persiana que hay detrás. Persiana que corresponde a la casa donde nacieron mis hermanas en la calle José María Soler Agulló. En esta casa nacieron Pepa y Susi pero no yo, que nacería dos años después en el número 42 de la calle Teniente Ruiz Brú.
Mi mujer y yo les contamos a nuestras hijas nuestros recuerdos de cómo eran las casas en esos años. En Elche, una persiana de madera cubría la entrada y proporcionaba fresco a la casa, pero no estaba cerrada. Al levantarla se veía enseguida una doble puerta con cristal y madera abierta de par en par que daba directamente a un recibidor o distribuidor. Los dormitorios se abrían a ambos lados y al fondo un ensanche con el comedor. Mas allá la cocina, con su hornilla de butano y las orzas para el pan y los alimentos. Una puerta posterior daba a un patio con suelo liso de cemento, muchos macetones y macetas y al fondo un trastero.
Piluca cuenta que las casas de Écija, tenían un portón que daba primero a un gran patio, fresco y amplio. Luego venían las demás dependencias de la casa. La puerta tampoco se cerraba hasta la noche.


También vemos en la foto la moto Montesa de mi padre, que seguramente hizo las fotografías, como casi siempre, y por eso él no sale. 
Hay que ver lo que cuenta una foto.

2 comentarios:

  1. We have just returned from Spain with a box of photographs. We'll be using them to help expand the stories in our family tree. I have already used several of the Spanish photos on blog posts. I completely understand how you feel about family and photographs!

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  2. Dear Heather, thank you very much for such kind words in your comment. I'll visit your web site and I hope to hear from you again.

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