Mis abuelos Marita y Eugenio con mis bisabuelos María y Manuel y la familia Martínez Quesada

Eugenealogía

La palabra eugenealogía es un anagrama de mi nombre y mi afición favorita. Además por la raíz eu- (del griego bien) podría ser algo como la buena genealogía. Yo creo que existe una eugenealogía que trata de conocer a los que nos precedieron, saber de donde venimos, y no se queda en la acción de recoger datos como nombres, apellidos y fechas.

La genealogía puede ser descrita de muchas formas. Para mi es la forma de desarrollar mi apetito de buscador.

Hoy empiezo a escribir en este blog con la ilusión de que se convierta en un lugar de encuentro para otros buscadores de nombres y apellidos, fechas y libros viejos, como yo.


30 de julio de 2014

Echemos una mirada a nuestras miradas

 
Dándole vueltas a esto de la genealogía, y de la herencia familiar, me ha dado por pensar, ¿quién me regaló el color de mis ojos?
Somos ocho hermanos y tenemos dos o tres colores de ojos diferentes entre nosotros. No podemos achacarlo todo al azar. Todo viene por alguna razón. Según mi madre el color azul que tenemos algunos en la mirada, como Quique, María Jesús y yo mismo, viene de los ojos de su mama y de su abuela María. Estas son María Martínez Quesada y María Quesada Sánchez.  Los ojos verdes de Susy, Maripé o Pedro José, parece que vienen de la familia del  papá.

No había fotografía en color en tiempos de nuestros abuelos y bisabuelos. Y ni siquiera había fotografía en tiempos de nuestros tatarabuelos. Así es que estos detalles hay que preguntarlos a las personas que nos los pueden contar en vivo. Porque lo han experimentado.  Yo no recuerdo a mis abuelos maternos, era muy pequeño cuando murieron, pero ahí tengo a mi mamá para que me cuente todo lo que quiera. Incluso  mis hermanas mayores pueden contarme detalles que, de no ser por ellas, nunca conocería. El tema del color de ojos no es más que una característica de las muchas que nos han trasmitido nuestros antepasados. Lo he tomado como ejemplo porque es una señal muy evidente, pero yo tengo curiosidad por todas y cada una de las herencias que nos han dejado los que ya no están.
No dejemos que se pierdan.

2 comentarios:

  1. Me encanta esa curiosidad tuya, Eugenio. Gracias a tí no se perderán nunca esos preciosos detalles familiares que en la mayoría de las familias desaparecen con las personas. Te quiero.

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