Mis abuelos Marita y Eugenio con mis bisabuelos María y Manuel y la familia Martínez Quesada

Eugenealogía

La palabra eugenealogía es un anagrama de mi nombre y mi afición favorita. Además por la raíz eu- (del griego bien) podría ser algo como la buena genealogía. Yo creo que existe una eugenealogía que trata de conocer a los que nos precedieron, saber de donde venimos, y no se queda en la acción de recoger datos como nombres, apellidos y fechas.

La genealogía puede ser descrita de muchas formas. Para mi es la forma de desarrollar mi apetito de buscador.

Hoy empiezo a escribir en este blog con la ilusión de que se convierta en un lugar de encuentro para otros buscadores de nombres y apellidos, fechas y libros viejos, como yo.

Granada Noviembre 2011

29 de agosto de 2014

El escudo de Coll

A finales del siglo XVI y principios del XVII en Lleida, un tal Pedro Coll, natural de Oliana, fue nombrado Caballero por orden del rey Felipe IV.
Este señor y su familia se desplazó a Valencia, donde a la sazón no había tantos Coll como hoy en día.
Es posible, aunque no está demostrado, que uno de sus descendientes fuera Melchor Coll, que hacía 1740 se trasladó con su esposa e hijos hasta Beniel en Murcia, y que dio origen a este apellido en el sureste español.
Para demostrar esta hipótesis, habría que encontrar la conexión mediante registros documentales entre este señor Pedro Coll, caballero y noble, en 1639 y Melchor Coll, nacido hacía 1700 en Valencia.
Mientras esto se demuestra o se descarta, ¿Quién nos impide soñar que descendemos de este noble de origen catalán?
En la biblioteca Valenciana Digital BVD,  localizamos un texto basado en un manuscrito de Onofre Esquerdo en su obra Nobiliario Valenciano. Aquí copio una parte del manuscrito así como el escudo sin colores tal y como viene allí dibujado.

“DE LA FAMILIA DE COLL”
La villa de Orellana tiene por señor, en lo temporal, al Cabildo y Canónigos de la Catedral de Urgel. Éstos, en el año 1596, nombraron Baile de la villa a Pedro Coll, fiando en él su gobierno y el de las armas, en tiempo que unos herejes de Francia entraron desmandados a infestar la tierra por los puertos secos de..., haciendo en aquellas montañas daños considerables que atajó Pedro Coll con la gente que recogió su diligencia, y como caudillo y capitán en dos encuentros manifestó su valor, dejando muertos en la campaña más de mil enemigos como atestigua una información de testigos fidedignos, que he tenido en mi poder, en que constatan no solo este servicio hecho a la Corona real , sino también que inquietando aquella comarca dos hermanos bandoleros llamados los Garretas, con robos y latrocinios, asistidos de mucho séquito, en escuadrón formado se resistían contra el poder de toda la Veguería y de los ministros reales.
Pero la industria de Pedro Coll les supo armar tales asechanzas que cayeron en una celada y no queriendo rendirse murieron arcabuceados, pagando su delito, con cuya muerte los demás compañeros viéndose sin caudillo unos se rindieron y otros se ausentaron, dejando limpia la tierra del Obispado de Urgel, cuyos servicios gratificó el Cabildo con hacerle Baile perpetuo de por vida, de la dicha villa; pero hallándose viejo paso el oficio a… y se fue a vivir a Valencia el año 16... donde habiendo tenido noticias del valor y la fidelidad de Pedro Coll, el rey nuestro señor Felipe IV y de que era de limpio y antiguo linaje descendiente de los primeros Conquistadores de Cataluña, mandó, con su real carta despachada a 22 de Junio de 1639, a Don Luis Ferrer de Cardona, Caballero de Santiago y Gobernador de la ciudad de Valencia, armase caballero a Don Pedro Coll, al uso antiguo, concediéndole las gracias que gozan los caballeros del reino. Y después con su real privilegio dado en Madrid, a 13 de julio, le hizo militar, y dentro de dos días, para mejor manifestar los méritos de Pedro Coll, con otro real privilegio, su data en Madrid, a 15 de julio de 1639, le hizo noble, no solo a él sino también a sus hijos, nacidos y por nacer y a sus descendientes por línea masculina, y que él y sus descendientes usasen por armas un escudo sustentado por dos águilas reales de su color con perfiles de oro, pico y garras de lo mismo, y dentro campo azul; dos montes collados, que dejan entre sí un paso estrecho, que en lenguaje catalán se llama “coll”, aludiendo a su apellido, y para más significación puso un repollo que en el mismo idioma se llama “col” y en lo alto tres estrellas de plata en línea y la de en medio con rayo como cometa, como aquí van estampadas.

El manuscrito continúa describiendo más aventuras de Pedro Coll en Valencia así como su matrimonio y descendencia y algo de la historia de sus hijos.
El texto completo se puede consultar en la Biblioteca Valenciana Digital. Nobiliario Valenciano de Onofre Esquerdo. Me he tomado la libertad de colorear el escudo que en el texto de Esquerdo está en blanco y negro.

4 de agosto de 2014

Antepasados en Albudeite


He estado investigando algunos antepasados de la familia de mi bisabuela paterno paterna, esto es, la madre del padre de mi padre, Isabel Abellán López.
En esta rama de la familia he tenido una gran dificultad para investigar a su padre, Diego Abellán Fernández, del que no he conseguido encontrar la partida de bautismo. Esto es debido a la falta de algunos libros sacramentales de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Santomera, de donde era natural mi tatarabuelo Diego.
Sin embargo sí he conseguido buenos resultados en las demás ramas familiares, tanto de su abuela paterna como de su madre María del Rosario López García.
Como ya he dicho otras veces, mi interés es mi árbol de costados, que significa todos mis antepasados, sean por líneas maternas o paternas, y no discrimino a ninguno de mis apellidos, por muy corrientes que estos sean. A mi modo de ver, tanto me han podido trasmitir genéticamente, si es el caso los Belmonte Monserrate como los López García.
Pues bien, a partir de esta tatarabuela, la 19 de mi árbol genealógico según la numeración de Sosa-Stradonitz, y después de localizar a más de cuatro generaciones atrás, llegué a algunos antepasados que provenían de Albudeite.
Anoche estuve investigando en los libros parroquiales de este pueblo murciano, el cuál, como la mayoría, fue también digitalizado por los mormones en internet, y se puede consultar desde su página web familysearch.org.
Yo no conozco el pueblo, y hasta que no lo vi en una partida de bautismo antigua no sabía ni que existía. Pero lo cierto es que también procedemos de allí, aunque para esto hay que remontarse al siglo XVII.
Ginés Jaén Martínez nació el siete de Septiembre de 1708 en Pliego y fue bautizado el 20 de Septiembre de ese mismo año en la parroquia de Santiago de Pliego. Ginés se casó con Catalina González Sánchez, de Lorca.
Falleció en de Beniel 12 de Noviembre de 1811 la causa fue de epidemia, según su partida de defunción murió en el Lazareto. Los padres de Ginés son Pedro Jaén Pérez de Albudeite, nacido el 16 de Febrero de 1679 y Ginesa Martínez Mellado de Pliego, nacida el 8 de Enero de 1682.
Pedro y Ginesa se casaron en la parroquia de Santiago de Pliego el 5 de Febrero de 1708.
Los padres de Pedro Jaén Pérez son:
Pedro Jaén López nacido en Albudeite el día 26 de Junio de 1656 y se casó con María Pérez Fajardo el día 1 de Diciembre de 1677 en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios de Albudeite. María nació también en Albudeite el día 7 de Septiembre de 1653. Era hija de Agustín Pérez y de Catalina Fajardo.
Estos resultados se van sumando a la genealogía familiar en mi base de datos y van extendiendo las raíces de mi árbol hasta lugares desconocidos. Espero poder hacer una segunda edición del libro de mis Antepasados lo antes posible.