Mis abuelos Marita y Eugenio con mis bisabuelos María y Manuel y la familia Martínez Quesada

Eugenealogía

La palabra eugenealogía es un anagrama de mi nombre y mi afición favorita. Además por la raíz eu- (del griego bien) podría ser algo como la buena genealogía. Yo creo que existe una eugenealogía que trata de conocer a los que nos precedieron, saber de donde venimos, y no se queda en la acción de recoger datos como nombres, apellidos y fechas.

La genealogía puede ser descrita de muchas formas. Para mi es la forma de desarrollar mi apetito de buscador.

Hoy empiezo a escribir en este blog con la ilusión de que se convierta en un lugar de encuentro para otros buscadores como yo, interesados en nombres y apellidos, fechas y libros viejos.

Granada Noviembre 2011
Mostrando entradas con la etiqueta investigación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta investigación. Mostrar todas las entradas

21 de septiembre de 2021

Antepasados en Malta; crónica de un viaje



Esta es la crónica de mi búsqueda genealógica en la Isla de Malta.


Por parte de mi familia materna tengo un ascendiente, Vicente Magro Busuttil, que emigró desde Malta y se casó en Crevillente en el año 1799.


No sabemos, con seguridad las razones que pudo tener Vicente para emigrar. Sin embargo diversos estudios apuntan a la mala situación económica en Malta y mejores oportunidades laborales en España, desde mediados del siglo XVIII como la causa más plausible para esta emigración. Desde esta época están documentados gran cantidad de malteses asentados en diferentes pueblos del levante español.

Vicente Magro Busuttil se estableció en Crevillente desde 1786. Junto con su hermano Francisco, que terminó en Novelda en 1804. Eran comerciantes de telas, como la mayor parte de los malteses en España.


También sabemos que Salvatore Magro Busuttil, se estableció en Xátiva, donde se casó. Vicente también se casó, como he comentado, en Crevillente y tuvo 8 hijos, siete de ellos con descendencia.

En la ciudad de Crevillente, en la actualidad hay una gran cantidad de familias que descienden de este maltés.

En su cementerio aún existe un panteón de una de estas familias Magro. En Elche hay un antiguo molino cerca del pantano al que se llamó "El molí dels Magros", porque fue propiedad de Manuel Magro Lledó, que fue nieto de Vicente Magro Busuttil.

Ha habido varios personajes famosos con este apellido, como el Dr. Más Magro, el gran epidemiólogo de finales del siglo XIX. Otros menos conocidos como el Dr. Manuel Martínez Magro, mi bisabuelo materno materno. Fue un médico de Elche de principios del siglo XX, "el metge dels gitans" llamado así porque trabajaba también para la beneficencia en el asilo de San José de Elche.


La primera información que tengo de mis ascendientes malteses me la dio otro genealogista. Vicente Rabadán y Magro, quién había estudiado a los Magro de Crevillente a través de los registros parroquiales de la Iglesia Nuestra Señora de Belén. Los datos más antiguos que tenía, procedían de la isla de Malta hasta mitad del siglo XVI. Estos datos, de la línea del varón (apellido Magro) se los proporcionó un familiar suyo llamado José Manuel Magro Gallardo, que recogió la información personalmente en Malta.

En la actualidad he podido contrastar mis datos y ampliar esta parte de mi genealogía gracias a que muchos registros parroquiales y civiles de Malta fueron indexados por unos voluntarios llamados el Grupo Adami y están disponibles en la página  geneanum.com

Además existen una gran cantidad de imágenes digitales de estos registros en el archivo virtual de la Hill Museum & Manuscript Library (HMML).

 maltaparischarchives.org

En su página web localice las partidas de bautismo, defunción y matrimonio de muchos de mis antepasados de la Isla de Malta.

Gracias a ellos tengo conocimiento y documentos del árbol de costados de Vicente Magro Busuttil, y no solo de la línea de su padre.

Por otro lado siempre he pensado en viajar a Malta y ver con mis propios ojos esa tierra en la que habitó esa parte de mis antepasados. Conocer sus pueblos y sus costumbres, y quizás aumentar mi investigación con la consulta de los registros parroquiales en origen.

En este mes de septiembre, aún en plena pandemia he hecho por fin realidad este sueño, tantas veces demorado. He pasado en Malta una semana.

He conocido y paseado por pueblos como Zejtun, Zurrieq, Zebbug, Gaxaq, Qrendi, Mdina, Rabat, o la misma capital La Valeta. He estado en las tres ciudades de Senglea, Conspicua y Vittoriosa; Lisla, Bomla, y Birgu respectivamente, como aún las siguen nombrando los malteses.

Por mala suerte o falta de información no me ha sido posible investigar en archivos parroquiales. 

He visto sus costas rocosas y sus acantilados. Pueblos pesqueros como Marxaslok o Marxaskara.




 

Ruinas grandiosas de la edad del bronce en Tarxien, 
y otras incluso más antiguas y misteriosas en el Hypogeo de Hal Saflieni.








También visite la isla de Gozo, sus playas y su capital Rabat, con su impresionante Cittadella.

 



En las calles de La Valeta y en los pueblos, he podido comprobar que allí siguen existiendo los apellidos que llevaron mis antepasados, como Xuereb, Gerada, Baldacchino, Dalli, Cassar o Busuttil. Los veo en los nombres de las tiendas, en un farmacia, o en listas de benefactores de una iglesia.
















La experiencia ha sido muy enriquecedora.

A los que tenemos antepasados en Malta, os recomiendo este viaje iniciático, este safari genealógico para unir nuestro presente, de alguna manera a la realidad de nuestros antepasados.


 



15 de mayo de 2021

Mi legado genealógico

 

Llevo 20 años investigando.

Soy genealogista aficionado y máster en derecho nobiliario y premial, genealogía y heráldica por la facultad de derecho de la UNED en 2005. He participado en foros de genealogía en Yahoo, y posteriormente en Facebook, donde he aprendido mucho.

He escrito tres libros de genealogía:

Árbol genealógico de la familia COLL DEL REY (autoedición. Eugenio Coll Granada 2000)

El origen del apellido Coll en Beniel (Ecotonner impresores, Orihuela 2014)

Bisabuelos de mis bisabuelos (Ed. Nazarí, Granada 2018)

De los cuales están publicados los dos últimos.

Soy considerado el genealogista de la familia. Aunque no he sido el unico. Martín Mancebo Segarra, tío de mi madre ya hizo una gran investigación sobre sus antepasados Mancebo y del Rey.

Edito este blog llamado Eugenealogía, donde hago públicas mis averiguaciones y conocimientos genealógicos.

Mientras tanto he vivido y he intentado dejar huella. Según lo que he aprendido de mis padres, pero también de mis antepasados. He intentado ser una buena persona, disfrutar de la vida y no hacer mal a nadie conscientemente, como norma principal.






















Hay muchos genealogistas aficionados a los que puedo ayudar. También hay bastantes que saben mucho más que yo y de los que sigo aprendiendo. Tras publicar mis estudios genealógicos, me siento más tranquilo en cuanto a la tarea de comunicar lo aprendido y de preservar todo lo que he averiguado. Ahora sigo haciendo genealogía, pero con otro ritmo. Es para mi propio deleite, y para ayudar a quien pueda.




Mis tres hijos han crecido viendo mi afición. Y son conscientes de la importancia y transcendencia que tiene también  para ellos, el conocimiento de la historia familiar. Sin embargo, no creo que continúen con mi búsqueda, cuando yo no esté. Quizás alguno de sus descendientes o los hijos o nietos de mis hermanos o primos... Tengo tantos de unos y de otros, que la continuidad está prácticamente asegurada. Así que yo continuo, con mi afición, pero con el único objetivo de disfrutar de ella.

He preservado mi investigación en mis libros publicados y en formato digital, en dos programas genealógicos; Personal Ancestral File (PAF 4.0) y Genealogical Documentation System (GDS).


Tengo almacenados en formato PDF y en el disco duro de mi PC todos los documentos que he obtenido de mis antepasado, ordenados, por su número de Sosa Stradonitz.

 

















De toda esta información he guardado una copia en un disco duro externo de 10 TB. Por último, conservo en formato papel, un archivador con cajones donde guardo fotocopias y originales de todos los documentos que he encontrado sobre mi familia.

Este texto sobre mi investigación genealógica, y mi archivo, lo escribo en el mes de mayo de 2021.  Tengo 57 años de edad y buena salud.

Y todo este material constituye mi legado genealógico.

10 de noviembre de 2020

Mamá cuéntame...

Mamá cuéntame cómo era tu abuelo Manuel. Así ha comenzado más de una conversación, de las muchas que he tenido con mi madre sobre sus recuerdos. A menudo es difícil seguirle el hilo. Y yo creo que a veces me cuenta las cosas de diferente manera, pero es y ha sido mi mayor fuente de información sobre mi historia familiar. 

Como muchas otras veces, esta vez hablamos por teléfono. Qué remedio, vivimos muy lejos y apenas no vemos dos o tres veces al año.
Y ella me cuenta que tiene pocos recuerdos de su abuelo Manuel. “Murió en Torrellano, durante la Guerra y creo que era muy mayor, como de noventa años”. 
No mamá, mi bisabuelo murió en 1937 luego tenía 71 años. Le digo desde mi posición de cronista familiar, con todos los datos delante.

 "Pues estaba muy envejecido. Vivían en Elche, pero en aquellos días había mucho peligro en la ciudad para la gente de clase alta. Manuel Martínez era médico. Tenían miedo y estaba ya enfermo del riñón cuando se fueron a vivir a su casa de Torrellano". 

Es normal que apenas lo recuerde. Mi mamá tenía 5 años cuando él murió. Aun así recuerda que era un hombre más bien serio. Sin embargo se acuerda muy bien de su otro abuelo, Eugenio. Que era muy alegre y bondadoso. La llevaba al cine, en Valencia. Por otro lado, de su abuela Mariana no puede decir lo mismo. Era muy recta y recuerda como le hacía comerse los pimientos, que no le gustaban. De la que más me ha hablado mi madre es de su abuela María. "Muy culta. Muy habilidosa con la pintura y las manualidades. Muy atenta con sus nietos. Siempre tenía un libro, que se estaba leyendo, en la mesita de noche". Mi mamá la cuidó cuando se rompió la cadera y no se podía mover de la cama. Tenía la pierna colgada de unos saquitos de arena, hasta que le soldara el hueso. Mi mamá, cuando hablaba de cómo murió su abuelo Manuel, no ha podido dejar de recordar que su propia madre Marita, padeció también de Nefritis. Y cuando falleció, fue a causa de una inyección que le pusieron como tratamiento de una Endocarditis a la vez que tenía eccemas en los pies… Sigo diciendo lo que siempre digo. Esta es la forma de recuperar y reconstruir nuestra Historia Familiar con Mayúsculas. A base de las pequeñas historias particulares que recogemos de nuestros mayores. Así se hace genealogía.

22 de septiembre de 2020

Apellidos FONLLANA y GIL en Albatera siglo XVII

     Siguiendo el rastro de mi tatarabuela María del Carmen Sánchez Follana por las raíces de mi árbol genealógico he llegado hasta los orígenes de sus antepasados en el pueblo de Albatera.

María del Carmen Sánchez Follana
(Elche 1849-1894)


























El apellido Follana de su madre, que procedía de Almoradí, me llevó hasta uno de sus antepasados, cuyo apellido era Fonllana.

Entre los Fonllana de Albatera, localicé a los hijos de Pedro Fonllana y de Isabel Salazar León. Sus nombres y fechas de nacimiento fueron; Francisco (n. 1628), Diego (n. 1631), Ana (n. 1634) y Pedro Fonllana Salazar que debió nacer antes de 1628, aunque no tengo su partida de bautismo.

Diego Fonllana Salazar nació en Albatera el 10 de enero de 1631. Se casó con Isabel Gil Garcerán nacida también en Albatera el 9 de agosto de 1634. La boda debió ser en el año 1655 o anterior puesto que en octubre de ese año nace su primera hija Juana Francisca Fonllana Gil.

No es raro ni poco habitual que los apellidos se modifiquen a lo largo de su historia. Es fácil suponer que del apellido FONLLANA, registrado en Orihuela a finales del siglo XVI se transformara este en FOLLANA, en las partidas de bautismo de algunos de los descendientes de este apellido desapareciendo la N intermedia. Es posible también que el apellido Fonllana, en Orihuela sea una modificación del apellido FUENLLANA. Este apellido, hoy casi desaparecido, está relacionado con la nobleza de la ciudad de Baeza y tiene la procedencia como toponímico del pueblo de Fuenllana en Ciudad Real.

El apellido GIL, también lo he visto escrito GUIL. Aunque en este caso, ha llegado hasta la actualidad sin modificar. Mi antepasado más antiguo conocido fue Blas Gil, casado con Francisca Garcerán.  De ellos desciende la mencionada Isabel Gil Garceran. Pero es posible que Blas tuviera varios hermanos o primos hermanos.  En Albatera en el libro primero de bautismos también encontré a los hijos de Pedro Gil, Gerónima Gil, Antonio Gil, Juana Gil  y Bartholomé Gil. Escritos como Pere, Hierónima, Antoni y Joana respectivamente.

Además de no haber más libros parroquiales que los de bautismos en Albatera, en el libro primero de Bautismos hay un gran salto entre 1608 y 1628. Con la separación a un “pergamino viejo” de los registros de esos años como viene reflejado en una nota del libro.

En los años 1608 y anteriores hasta el principio del libro en 1596 no hay ninguno de los apellidos de mis antepasados Gil ni Fonllana en Albatera. En 1609 tuvo lugar la expulsión de los moriscos en la mayor parte de las tierras valencianas. Sobre el tema de la expulsión se han escrito numerosos textos. [1] [2] [3] [4]. Este hecho puede explicar la falta de esos registros  desde unos meses antes.
En los libros de bautismo de Crevillente encontré una nota aclaratoria respecto a la expulsión.

literalmente dice así: "Este año 1609 salieron los moriscos de este Reyno de Valencia a África con prematica de su majestad. Salieron los de Crevillente en 4 días de octubre Domingo, y fiesta de Nuestra Señora del Rosario y en 10 de deziembre salieron los que quedavan cinquenta personas."

Se podría suponer pues, que los apellidos aquí tratados, Gil y Fonllana pertenecían a los repobladores de estas tierras tras la expulsión. Sin embargo no tenemos que irnos muy lejos para encontrar a otros portadores de los apellidos Fonllana y Gil muy anterior a los de Albatera. En efecto en los libros parroquiales de Orihuela en su parroquia de El Salvador he localizado a otros con estos mismos apellidos desde 1575.

Expongo aquí los hallazgos obtenidos por el momento en esta investigación sobre los apellidos Fonllana y Gil en Albatera y su relación con el hecho histórico de la expulsión general de los moriscos de España. Los libros parroquiales los he consultado mediante numerosas visitas al Archivo Diocesano de Orihuela entre 2019 y 2020. 
La investigación continúa, y ante la inexistencia o la pérdida de libros parroquiales, cabe consultar otras fuentes documentales como protocolos notariales, censos de población o libros de apeos o repartición de tierras.
Son bienvenidos los comentarios y sugerencias sobre este tema.
 


13 de abril de 2020

Antepasados en Ceutí


Ceutí es una población situada al noroeste de Murcia capital, en la margen derecha del río Segura, que limita su término municipal por el este. Rodeada por los municipios de Archena, Lorquí, Alguazas y Villanueva del río Segura.

Sus orígenes se remontan a la época ibérica según algunas fuentes orales ya que en su término municipal fueron documentados restos arqueológicos de aquella cultura. Esta excavación se perdió con el aterrazamiento de la zona para cultivos en el año 1960.
El nombre de Ceutí (Ceptí, o Zeutí) se menciona a finales de la ocupación árabe de Murcia, posiblemente como procedencia del clan que fundó la alquería inicialmente. (procedentes de Ceuta). 

Según el libro Aportaciones a la historia de Ceutí. Ricardo Torres Bernárdez. Ed. Ayuntamiento de Ceutí 1994 (disponible en Amazon). De esta obra he sacado gran parte de los datos sobre la historia del pueblo.
Es un pueblo eminentemente agrícola. Durante los siglos XVI y XVII, uno de los cultivos más dados era el del arroz. El principal enemigo de los vecinos de Ceutí era el paludismo, o fiebres intermitentes, consecuencia del encharcamiento de las tierras para el cultivo del arroz. A principios del siglo XVIII se prohibió el cultivo del arroz a manta, permitiéndose solo el cultivo de arroz plantado y regado periódicamente. Se activa en este siglo la actividad cerealista, con cultivos como el maíz (panizo blanco). Además, siguiendo con la tradición que se da en toda la región, se combinan los cereales con el cultivo de la morera. El arroz se desplaza a zonas altas de Murcia, como Calasparra.
Desde hace siglos mis antepasados han tenido su presencia en este pueblo murciano, muy relacionado con otros antecesores de Alguazas, Lorquí, Molina de Segura y Espinardo.
Se trata de una tierra llana, con tan solo algunos cerros hacia el oeste, que no superan los 150 m sobre el nivel del mar. El resto pertenece al valle del Segura.
En 2019 el pueblo contaba con 11.787 habitantes (ine.es). Sin embargo, a principios el siglo XVIII, la época en que vivían allí algunos de mis antepasados, Ceutí contaba con 468 habitantes. Y esto suponía una recuperación de habitantes respecto del siglo XVII anterior. En aquella época no pasaban de 14 vecinos que supone menos de 100 habitantes (en 1665). Esto se debió al descalabro de población sufrida a raíz de la expulsión de los moriscos en 1613.

Población de Ceutí en el siglo XVIII

Años
……………………
Habitantes
1713
……………………
99
1730
……………………
135
1755
……………………
468
1759
……………………
360
1768
……………………
397
1784
……………………
585
1787
……………………
449
1797
……………………
700
Aproximación a la historia de los siglos XVIII y XIX por José Antonio Marín Mateos.
Aportaciones a la historia de Ceutí pag. 48
Iglesia de Santa María Magdalena, Ceutí
 Tomasa Martínez Pasqual nació en Ceutí en 1804. Fue la abuela paterna de mi bisabuelo paterno materno José Antonio Belmonte Monserrate. Se casó con Francisco Monserrate Martínez y vivieron en Murcia, en la zona de la Parroquia de San Miguel. Pero Tomasa vino del pueblo de Ceutí, de donde eran su padre Tomás Martínez Pina y sus siete hermanos. La madre de Tomasa procedía de Corbera.
La mayor parte de la información de nuestros ancestros de este pueblo la obtuve de los libros parroquiales de Santa María Magdalena de Ceutí.
Los padres de Tomás Martínez Pina vivieron en Ceutí pero no eran nacidos en este pueblo. Su padre Dionisio Martínez Villalobos Perea era de Molina de Segura, y su madre, María Antonia Pina Pérez de Alguazas.
Por lo tanto, durante el siglo XVIII y principios del s. XIX, en Ceutí vivieron los Martínez Villalobos Pina y sus descendientes.
El apellido de Tomasa Martínez, se simplificó, por algún motivo, desde el Martínez Villalobos de su abuelo paterno.
Gráfico de antepasados de Tomasa Martínez Pasqual (Ceutí 1804- Murcia 1869)

Los hijos de Tomas Martínez Villalobos Pina y María Pasqual García nacieron y vivieron también en Ceutí.
Antonio Martínez Pasqual nacido el 20 diciembre de 1775
Isabel María Martínez Pasqual nacida el 1 de abril de 1778
María Dolores Martínez Pasqual nacida el 15 de mayo de 1780
Ginés Dionisio Martínez Pasqual nacido el 29 de marzo de 1781
Josepha María Martínez Pasqual nacida el 8 de febrero de 1783
María Dolores Martínez Pasqual nacida el 16 de febrero de 1785
Tomas Roque Martínez Pasqual nacido el 21 de octubre de 1789
Tomasa María Martínez Pasqual-43 nacida el 25 de mayo de 1804

El Catastro del marqués de la Ensenada, que se llevó a cabo en casi toda España en 1756, es una información muy útil para conocer las características de los vecinos de cada pueblo en esa época. 
En Ceutí, destacan dos de los hermanos Martínez Villalobos, Dionisio y Nicolás.
En 1756 Dionisio tenía 30 años, según este catastro, casado y con dos hijos menores de 18. Con ellos vivía un criado mayor de esa edad.


Era carretero de oficio, y tenía tres carretas y seis bueyes que usaba para tirar de ellas. También tenía un cerdo de más de seis meses. Por su oficio de carretero utiliza 2920 reales de Vellón al año. Como bienes, tenía una casa baja en Ceutí.
Dentro del Catastro, en el libro de vecindario, su nombre se encuentra en el apartado de Ayuntamiento, porque era Regidor, que es una especie de concejal, pero sin sueldo. Tampoco tenía sueldo el Alcalde. 
Un hermano de Dionisio, Nicolás Martínez Villalobos Perea era cirujano, según el mismo Catastro de Ensenada y tenía 34 años en 1756. Casado y con una hija y cuatro hijos menores.
Dionisio y Nicolás fueron dos de los hijos de Joseph Martínez Villalobos, de Molina de Segura y Juana Perea, natural de Espinardo. 
Debido a los escasos documentos parroquiales disponibles de estas dos villas, no he avanzado más en el conocimiento de esta familia. Pero espero poder averiguar mucho más sobre Molina y sobre Espinardo, y en futuras entradas pretendo hacer mención de estos otros lugares, cuna de parte de nuestros antepasados.

9 de marzo de 2020

María Garfias Rodríguez. Una mujer excepcional


María nació en la ciudad de Cabra, provincia de Córdoba el día 17 de diciembre de 1912. (La fecha de nacimiento la he obtenido de su acta de nacimiento. Hija de Antonio Garfias Domínguez y de Felisa Rodríguez García.

También dice el acta de nacimiento que nació a las tres de la tarde. Registro Civil de Écija, nacimientos, tomo 63, página 123 sección primera, partida número 495. Según fotocopia certificada el 11 de junio de 1999. Como es preceptivo y siempre que sea posible, el investigador confirma cada dato histórico-genealógico por medio de, al menos, dos fuentes documentales.

En el libro 10 de Bautismos de la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Cabra consta el bautismo de María de la Santísima Trinidad Gárfias Rodríguez el 17 de diciembre de 1912. Además, consultando el resto del libro 10 y el siguiente nº 11 que corresponde a todo el año 1913, he comprobado que no hay ningún otro Gárfias bautizado en Cabra. Comprobación que pedí por si hubiera nacido en diciembre de 1913 y la que nació en 1912 fuera otra hermana fallecida.
Fueron padrinos, su hermano José Gárfias Zurita y su tía María de los Ángeles Rodríguez García, ambos solteros.


En el libro de familia de la familia Madero Gárfias se puede leer que la fecha de nacimiento de María Garfias Rodríguez  fue 14 de diciembre de 1913. Y esta confusión se ha mantenido durante muchos años. Sin embargo, puedo asegurar que se debe a un error administrativo al calcular la fecha en base a la edad, 18 años de la contrayente en el año de su enlace, 1931, pero en diciembre cumplió los 19 años. Luego el 10 de mayo tenía 18.


 Su padre Antonio Gárfias Domínguez era natural de Alosno, Huelva. Se casó en 1898, en primeras nupcias con Dolores Zurita Chías, nacida en Sevilla y se fueron a vivir a Salamanca. Con Dolores tuvo dos hijos; José (Madrid 1900) y Pedro (Salamanca 1901).







Pedro Garfias Zurita, el famoso poeta de la generación del 27 se exilió al principio de la Guerra Civil española. En un primer momento se instaló en el Reino Unido, pero más tarde emigró a Méjico, donde vivió, siguió escribiendo y publicando y murió en el año 1967.

  Entre 1905 y 1907, la familia Garfias Zurita se traslada a Osuna otra vez por razón del trabajo de Antonio para el Ayuntamiento de esa ciudad. En junio de 1909 muere su primera esposa, en Sevilla. 
En diciembre de 1910 Antonio Gárfias Domínguez pierde su trabajo en el Ayuntamiento de Osuna. Pronto encuentra otro empleo en la recaudación del Impuesto de Consumos del Ayuntamiento de Cabra y se casa con Felisa Rodríguez García en enero de 1911. Se trasladaron a Cabra, aunque siguieron manteniendo su domicilio de Osuna, en la calle del Santo Cristo número 6.
En Cabra, en noviembre de 1911 nació Antonio, y en diciembre de 1912 María. Allí vivieron la familia Gárfias Rodríguez, el padre con los dos hijos de su primer matrimonio con Felisa, su segunda esposa y los hijos de este matrimonio Antonio y María.

"La familia Gárfias reside en Cabra desde comienzos del año 1911, en la calle Baena, núm. 64 (hoy, José Solís) (34), y al año siguiente se mudaron a la calle Sagasta, núm. 51 (hoy calle Priego), según consta en el impreso de matrícula del curso 1912-1913 (35). del libro "Pedro Gárfias poeta de la vanguardia, de la guerra y del exilio", de Francisco Moreno Gómez. Excma. Diputación de Córdoba 1996. Página 32.
En el libro "Antonio Gárfias. El hombre y su poesía" de Javier Madero Gárfias y Luis Joaquín Rebolo González publicado en Écija en 2010, encontramos datos sobre la vida del poeta inédito, Antonio Gárfias y nos puede ayudar a conocer sobre la vida de su hermana María. Según este libro, Antonio Gárfias Domínguez y Felisa Rodríguez García se trasladan a vivir de Osuna a Cabra, por razones de trabajo. Allí nacieron sus hijos y Antonio hizo sus estudios primarios en la ciudad de Osuna, donde pasaban temporadas con sus abuelos maternos. En 1918 hizo Antonio su primera comunión en la parroquia de Santo Domingo de Osuna, y su hermana María la hizo en 1921.  La infancia y juventud de Antonio y de María trascurrió entre Osuna y Cabra. Aunque es en esta ciudad donde Antonio cursó estudios de bachillerato. En 1928 la familia se trasladó a Écija, por motivos de trabajo de su padre. Allí vivieron en la calle Garcilópez número 10.


Se casó con José Madero Martínez, un joven abogado de Écija, el día 10 de mayo de 1931. A la edad de 18 años. José, su marido tenía 26 años entonces.
La boda de María con el joven abogado de éxito de Écija fue noticia de sociedad en la prensa de la época. La familia Madero es muy conocida en Écija donde viven varios hermanos y hermanas de José, ya casados. Esta familia, de Écija en varias generaciones, procede de un pueblo de León llamado La Iruela, del partido judicial de Truchas. La información sobre los Madero nos llega a través de Andrés Madero López, según la investigación que realizó su tío Cristóbal Madero Alaya, genealogista aficionado.

Vivían en una gran casa en la calle Santa Florentina que ocupaba toda una manzana. Tuvieron 19 hijos que nacieron entre 1932 y 1953. Varias hijas profesaron como religiosas salesianas. Vicente, uno de los mayores falleció a los diez años por una infección. De los demás, la mayoría se casaron y tuvieron hijos a su vez.  En total María Garfias y José Madero tuvieron 59 nietos.




En 1954, recibieron un premio de natalidad del gobierno español, como refleja la imagen de la noticia.

José Madero y María Gárfias crearon una gran familia. Grande en todos los aspectos de la palabra.


María murió el 25 de enero de 1978 en Écija, en la Calle Miguel de Cervantes número 29. Fue enterrada al día siguiente de la muerte en el cementerio de Écija, como consta en el libro de Difuntos 17 de la parroquia de Santa María Nuestra Señora y Santa Bárbara de Écija, folio 99, partida nº 4, según certificación de partida de defunción expedida el 11 de julio de 2003.
 (Acta de defunción en el Registro Civil de Écija, Tomo 148 de defunciones, folio 108, sección 3ª. Fotocopiado el 10 de julio de 2003) Murió de un tumor cerebral. En esta acta de defunción también dice que nació el 14 de diciembre de 1913.


Esta biografía pretende ser un pequeño homenaje a esta gran mujer.


14 de septiembre de 2019

Mortalidad infantil en Beniel y causas de muerte en el siglo XIX


Durante mi investigación en los libros de difuntos de la parroquia de San Bartolomé de Beniel, he encontrado registros de una muy abundante mortalidad infantil.
 
El entierro de un niño
Estos niños y niñas difuntos eran llamados Párbulos y Párbulas, cuando morían antes de los seis años. Las causas de sus muertes no siempre fueron especificadas. En muchos casos, sin embargo sí se reflejaban estas causas, e incluso la edad del difunto.
He estado recogiendo los datos de los difuntos de la familia Coll en Beniel desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta finales del siglo XIX. En esta recogida de datos he tenido cuidado en separar los párvulos de los adultos.
Los Coll de Beniel se dividen inicialmente en cuatro familias que se corresponden a los descendientes de los cuatro hermanos Coll Boscada de los que tengo noticia: a saber María, Melchor, Bruno y Vicente. Es posible Melchor Coll y María Boscada tuvieran más hijos, pero, murieron antes de 1750 o se quedaron en Valencia.
Tanto María como Melchor tienen muy pocos descendientes en Beniel. La primera tuvo 16 nacidos vivos, contando todos los descendientes nacidos en Beniel. Si parecen pocos, es porque de algunos de ellos no tengo constancia ni de su muerte ni de que tuvieran descendencia a su vez. Lo cual puede indicar que quizás se fueron del pueblo en algún momento y vivieron en otro lugar. 
Estos dos hijos Melchor Coll Boscada y María Coll Boscada, he supuesto que son los mayores porque son los primeros que se casaron, aunque esto no es un dato seguro. Melchor tuvo 36 descendientes en Beniel. De estos murieron párvulos 13, osea el 40%. De los hijos de María murieron 5 párvulos, que representan el 31%.
La descendencia de los otros dos hermanos, Bruno y Vicente, sin embargo, fue mucho más productiva.
De Bruno Coll Boscada tengo registrados 262 nacidos vivos entre 1764 y 1890. Es decir desde mitad del siglo XVIII a finales del XIX. De estos, murieron 148 en la primera infancia, sobretodo antes de los 6 años, y esto supone 56,5% del total. Lo cual es un dato muy significativo de la alta mortalidad infantil de esa época.
Vicente Coll Boscada tuvo 90 descendientes hasta finales del siglo XIX, de los que 23 murieron siendo párvulos, lo que arroja un porcentaje del 25,5%.
Estos datos, conforme se acerca el siglo XX irán cambiando en el sentido de una reducción importante de la mortalidad infantil, justificada por el descubrimiento de la Penicilina y su uso clínico en España a partir del año 1944. Esto lo corroboraré con más datos de libros de difuntos en próximas investigaciones.

 Causas de muerte en Beniel

En cuanto a las causas de muerte mas frecuentes, he obtenido los siguientes datos y conclusiones.
En el año 1811, encuentro motes que reflejan al margen la compañía y el regimiento a que pertenecían si el muerto era un soldado.
También hay motes, muchos con la palabras epidemia o tabardillo. Esto dura unos meses solamente.
En algunos casos se registran también defunciones ocurridas en el Lazareto.
Hay causas de muerte muy curiosas. Como el decir que se murió de repente, o de vegés (vejez). Registré la causa de muerte de un niño que murió de desgracia.
Muchas de estas causas, se corresponden con enfermedades, solo que antes se nombraban con un nombre diferente al que hoy día se les da. Otras son en realidad síntomas de varias enfermedades distintas; como calenturas, o hidropesía.
En la red  localicé algunas páginas sobre enfermedades del siglo XIX.

Hay una enfermedad, que me ha llamado la atención, por su frecuencia, sobretodo en niños difuntos. Se trata de la Alferecía. Creo que mas del 50% de las causas de muerte en este pueblo hacen referencia a esta patología durante el siglo XIX. Esto me ha hecho buscar su significado. Encontré un una página de la Asociación Andaluza de Epilepsia, que esta enfermedad es sinónimo de epilepsia infantil. Esto me sorprendió mucho mas, ya que  me pregunto;

1.   Cómo se puede identificar la epilepsia en un recién nacido.
2.   Cómo se produce la muerte por epilepsia, son acaso a consecuencia de las convulsiones.
3.   Por último ¿es o ha sido realmente tan frecuente esta enfermedad en esa zona de Murcia?
No conozco las respuestas a estas cuestiones, pero intuyo que Alferecía, en Beniel en el siglo XIX no tenía el significado de epilepsia infantil. El síntoma más llamativo de la Epilepsía son las convulsiones. Por ello, es posible que se calificara como esta patología, a todas las muertes infantiles en que aparecieran convulsiones. Sin embargo, estos movimientos convulsivos, son muy frecuentes también cuando hay una fiebre alta, quizás debido a una infección. Esta explicación es mucho más plausible para justificar tan gran numero de fallecimientos infantiles por esta enfermedad.

 Aparte de la Alferecía, es la calentura la causa de muerte mas frecuente con que me he tropezado en mis pesquisas. Por desgracia no he podido llevar un registro exhaustivo de todos los muertos por esta u otra causa, tan solo he registrado los que son descendientes de Melchor Coll, ya que este es el tema de mi investigación. Sin embargo puedo asegurar que estas que he nombrado son las causas de muerte mas frecuentes por la gran distancia que existe entre ellas y las demás causas de muerte.

A continuación expongo un listado de todas las causas de muerte que he encontrado.



CALENTURA
DE REPENTE
TABARDILLO
PERLESÍA
INFLAMACIÓN INTERNA
COLORIN
DE UN TUMOR
SOBREPARTO
VEGES
ALFERECÍA
DENTICIÓN- DENTADURA
PULMONÍA
ASMA
ABORTO
DE DEBILIDAD
ERISIPELA
YDROPESÍA
TIFUS
UNAS NERVIOSAS
HIDROPESÍA DE HUMORES
IRRITACIÓN CRÓNICA
IRRITACIÓN
UNAS TERCIANAS
DOLOR DE COSTADO
MAL DE CORAZON
CALENTURA CEREBRAL
CALENTURA PERNICIOSA
CALENTURA INTERMITENTE BILIOSA
CÓLERA
CÓLERA MORBO
FUEGO SARNOSO
DOLORES REUMÁTICOS
CATARRAL
TISIS
DE DESGRACIA
ESCORBUTO
EL CRUP
CARBUNCO
DE INSULTO
EPIDEMIA
VIRUELAS


DE PROPIA