Mis abuelos Marita y Eugenio con mis bisabuelos María y Manuel y la familia Martínez Quesada

Eugenealogía

La palabra eugenealogía es un anagrama de mi nombre y mi afición favorita. Además por la raíz eu- (del griego bien) podría ser algo como la buena genealogía. Yo creo que existe una eugenealogía que trata de conocer a los que nos precedieron, saber de donde venimos, y no se queda en la acción de recoger datos como nombres, apellidos y fechas.

La genealogía puede ser descrita de muchas formas. Para mi es la forma de desarrollar mi apetito de buscador.

Hoy empiezo a escribir en este blog con la ilusión de que se convierta en un lugar de encuentro para otros buscadores como yo, interesados en nombres y apellidos, fechas y libros viejos.

Granada Noviembre 2011
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14 de agosto de 2018

La cédula personal

En España, en el siglo XIX y principios del siglo XX, la cédula personal era parte de la documentación de una persona. Sin embargo, todavía existe mucha confusión sobre este concepto.
Salvador Quesada Candela en 1908
He leído que es un germen de lo que posteriormente en 1944 vino a ser el Documento Nacional de Identidad. El conocido DNI español.

La cédula personal era un número de identificación de los ciudadanos que realizaban alguna comunicación a la Administración. Este número no era siempre el mismo, para una misma persona. Por el contrario, se expedía para la ocasión de la reclamación, instancia o solicitud que se hacía en el Ayuntamiento.
En este documento Salvador Quesada Candela presenta cédula número 640 expedida el 14 de agosto de 1896, el mismo año de la instancia
Recientemente, durante mi investigación sobre la vida de mi tatarabuelo Salvador Quesada Candela (Crevillente 1842- Elche 1933) he localizado muchos documentos en el Arxiu historic municipal d’Elx, referentes a trámites que realizó ante la Administración municipal de Elche.

En el margen se puede leer que Salvador Quesada presenta cédula número 528
La mayoría son solicitudes de permisos de obras particulares, y también hay trámites relativos a la instalación de la red aérea necesaria para el servicio de luz eléctrica en esta ciudad.
Otro documento donde D. Salvador presenta cédula número 644



En todos estos documentos, me llamó la atención que, en la documentación del que presenta la instancia, se menciona el texto segun cédula personal que exhibe con el número X, expedida el día tal, en este Ayuntamiento
Lo curioso es que ese número de cédula personal es diferente para los distintos documentos. Y además se expidieron en una fecha anterior muy cercana al acto administrativo en cuestión.

Padrón de vecinos de Elche ,parroquia de El Salvador 1860 

Según cédula personal número 3.644
También aparece este número de cédula personal en los padrones o censos de población.

 En este tipo de registros, hay una columna dedicada a la cédula personal del cabeza de familia, y el resto de los que viven en la misma casa están incluidos en ese número.










Según cédula de novena clase número mil ciento cincuenta y uno


Todo esto me dice que estas cédulas personales eran un número de registro que se exhibía para identificarse al acudir ante la Administración antes que un instrumento de identidad personal definitivo.

29 de noviembre de 2011

Chozno

Todos conocemos los principales parentescos, padre, hijo abuela, nieta,..
La cosa se complica conforme se van conociendo los antepasados, tatarabuela, cuarto abuelo, biznieto, etcétera.
No hace mucho me crucé con el parentesco Chozno y tuve curiosidad.
Según el diccionario de la Real Academia Española en su edición 22º dice:
chozno, na. (de origen incierto). m. y f. Nieto en cuarta generación, hijo de tataranieto.

Ginés Francisco Coll González con su hijo Ginés foto tomada aprox. en  1910
En el blog 365palabras que trata sobre el significado de las palabras se describe bien este término y su uso en castellano.

El hijo del hijo es el nieto.
El hijo del nieto es el bisnieto.
El hijo del bisnieto es el tataranieto.
El hijo del tataranieto es el chozno.
El hijo del chozno es el bichozno.

Mis hijas e hijo, y los hijos de mis hermanos son todos choznos de Salvador Quesada Candela, mi tatarabuelo materno materno materno protagonista de mi último post.
Es muy raro que alguien pueda tener a su chozno en brazos, pero tal y como aumenta la esperanza de vida, ¿quién sabe?.

Yo mismo soy chozno de Francisco Coll Burrillo que fue uno de mis cuarto abuelos, el padre de mi tatarabuelo Bruno Nicolás Coll Gómez. Que fue padre de Ginés Coll González al cuál vemos en la fotografía. Este fue el padre de José Coll Abellán que fue el padre de mi padre, Pedro Coll Belmonte.
Yo no lo habría complicado tanto y diría que soy su cuarto nieto, pero tenemos una lengua muy rica que continuamente nos sorprende con palabras idóneas para una situación concreta y que sin embargo desconocemos. 

11 de noviembre de 2011

Raíces

 Siempre he pensado que la metáfora del árbol genealógico no es muy buena. Está mal construida.

En genealogía se describe un árbol genealógico como un grupo de personas unidas por un nexo familiar donde existe un tronco común y del que salen diferentes ramas que a su vez se dividen una y otra vez como si de las ramas de un árbol se tratase.
Sin embargo yo entiendo la genealogía de distinta forma. Hasta ahora la realización de mi árbol genealógico supone una búsqueda de las personas que fueron mis ancestros, los que nacieron antes que yo y de los cuáles provengo.
A mi modo de ver esto se parece más a un pequeño arbolito que soy yo mismo y sus raíces, que son los que le dieron la vida.
Raíces profundas

Así encuentro muy cerca mi madre y mi padre. Esas raíces gruesas, cercanas, que contenían la semilla de donde yo broté. Mis padres, a los que puedo ver y que son mi principal medio de nutrición. Con muy poco escarbar recuerdo a mis abuelos, a los que conocí y a los que no. Tan próximos también, y en ellos reconozco algunas de  las características que me trasmitieron a través de sus hijos.

Si sigo con mi investigación tengo que ir hacia abajo, profundo, profundo pero rescatando cada esqueje con mucho cuidado, con veneración. No es de extrañar que muchas culturas adoren a sus antepasados. Es tu pasado, tu propia historia familiar y no se pueden tratar los datos obtenidos como meros nombres y cifras. Tiene un significado, son una estructura donde construiremos, como en los nudos de un tapiz sus vidas, sus historias, su legado.
En esta labor se puede tardar años, e incluso no terminar nunca, porque siempre habrá alguna historia que recuperar de la tierra.

Pienso que  no se trata de llegar muy lejos en el tiempo, sino que lo que se recupere sea de calidad. Raíces viables, que aún pueden dar fruto, aún pueden enseñarnos algo.

Otro tipo de investigación sería la de las ramas de un árbol, pero para que este símil sirva debería ser un estudio como el que estoy haciendo sobre el apellido Coll en el Bajo Segura. Encontré un viejo tronco de árbol, formado por dos personas sólidas Melchor Coll y María Boscada. Sus raíces, muy antiguas y todavía ocultas. Pero sus ramas fueron apareciendo rápidamente y hoy podemos ver toda su frondosidad en los descendientes que han generado en los últimos 250 años. Desde 1750 hasta nuestros días.

Por último, con mi vida diaria estoy construyendo mi propio árbol genealógico, Ya tengo tres ramas, y las veo crecer fuertes, sanas y seguras. Me siento tan orgulloso de mi árbol visible como agradecido a mis raíces.

El arbolito lo copié de un blog  donde me gustó la entrada Bases seguras, raíces profundas.